Por Dios, cuanto pierde alguna supermodelo, cuando no se siente observada por los objetivos de una cámara , y deja de ser un icono de la moda, para convertirse, o al menos intentarlo, en una persona anónima, cosa que casi nunca consiguen.
Seguramente a más de uno o una, le habrá costado reconocer a la escultural Kate Moss libre de sus oropeles, disfrutando de un placido día de asueto, pensando que era ajena a todas las miradas indiscretas.
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*Amigos hoy en un dá de mucha humedad y lluvia ando por aquí para saber
como andan todos.*
*Habá que buscar un pasatiempo y a mi me dio por incurcionar c...
Hace 3 horas




