No lo puedo evitar, a pesar de mi borderío evidente, la muerte de
Mari Fe de Triana, me ha dejado un tanto p’allá, porque con ella se han ido miles de recuerdos, escuchando la radio, cuando no había tele, y se me ponían los pelos como escarpias al oir su voz, a través de las ondas y hoy vuelvo a escuchar, la canción de ella que más me ha gustado, quizás la menos conocida,
!Ay, la Corales!, y se me llenan los ojos de lágrimas porque siento, que he perdido, no solo una voz, si no un sentimiento hecho copla y el paso del tiempo se me ha atravesado en el corazón y me ha hecho comprender, que cada día avanzo un puesto más en la lista, de sus fans en la eternidad.
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